""No nos mantenemos en la virtud por nuestra propia fuerza, sino por el contrapeso de dos vicios opuestos, al igual que permanecemos de pie entre dos vientos contrarios: suprimid uno de los vicios y caeremos en el otro."
Blaise Pascal (19 de junio 1623 en Clermont; 19 de agosto de 1662 en París) fue un matemático, físico, filósofo cristiano y escritor.
Muy apreciables lectores, vivimos en una cultura de la droga, desde las primeras horas del día cuando tomamos cafeína en el desayuno, hasta la noche, en que podemos iniciar una terapia de relajamiento al volver a la casa, con un aperitivo alcohólico, o un inductor del sueño con un somnífero, recetado por el médico, estamos utilizando diferentes sustancias, que afectan sobre el Sistema Nervioso Central, para enfrentar estas peripecias de la cotidianeidad. Muchos además nos activamos a medida que trascurre el día, aspirando nicotina y otras sustancias. Aun cuando las drogas han hecho acto de presencia en todas las culturas y épocas, hoy son más las personas que consumen drogas, existen mayores cantidades y a su vez más facilidad para obtenerlas.
Cuando se realizan estudios y sondeos de opinión, la incógnita siempre se inclina hacia la manera en que este asunto crea problemas en la sociedad actual. Y cuando se le pide opinión a la gente el porqué de este problema; siempre se nombra como algo vinculado de pobres y marginados.
Las drogas han existido siempre y seguirán existiendo, el consumo problemático se ha manifestado con fuerza en las últimas décadas transformándose en un problema social que va en aumento ya que cada vez hay más personas que consumen algún tipo de droga, en mayores cantidades y a edades más tempranas. Hay una mayor variedad y hay mayores facilidades para acceder a ellas.
Como consecuencia natural de este fenómeno, el consumo abusivo e drogas afecta a las personas, a las familias, ala sociedad, es decir, un problema que nos afecta a todos y que requiere ser enfrentado por los diferentes sistemas o grupos de nuestra sociedad (Familia, escuela, consultorio, iglesia, empresa, municipio, universidad, entre otros)
Sin embargo, observamos que la propia experiencia en si, nos ha demostrado que la solución no esta sólo en manos de los organismos de control, ni en la de los expertos, es fundamental que se involucre la comunidad, la escuela y especialmente la familia.
La drogadicción es en realidad un fenómeno muy antiguo que en nuestros días se ha manifestado intensa y masivamente. Se observa en todas las edades y en todos los grupos socioeconómicos; pero, según hemos visto el abuso de los fármacos perjudica enormemente la economía y la salud de los adictos, llevándolos muchas veces habitúeselos convertirse en delincuentes a lo mejor sin serlo.
Por supuesto, las "grandes ideas" de uno de los poderes facticos de este país, no podía quedarse atrás. Y para muestra basta un solo botón; el empresario mexicano Ricardo Salinas Pliego, cabeza del Grupo Salinas y TV Azteca, sugirió en una entrevista publicada por la revista colombiana "Dinero" que una manera de acabar con el problema que genera el narcotráfico sería "regalar" la droga a los adictos en los centros de salud.
Las palabras textuales de uno de los hombres que mantiene un control económico, político y social en México; fueron:
"Lo que sí haría, y lo hemos propuesto en múltiples foros, es regalarla (droga) en los centros de salud, regalarla por el gobierno para que ya de una vez veamos que es un problema de salud pública y no un problema de criminalidad".
Según Salinas, líder de diversas empresas que se dedican a las telecomunicaciones, a los medios, al transporte, servicios financieros y ventas, "regalar la droga es el acabose" para el negocio del narcotráfico. Comento en la misma entrevista con la publicación colombiana que así ya no habría "ni un peso para ganar" y se podría luchar efectivamente contra ese problema ante su demanda y las millonarias sumas que mueve esa actividad ilegal. Sin dinero, matizó, "entonces ya no hay armas, ya no puedes comprar jueces, ya no puedes pudrir al país". La otra alternativa para acabar con el negocio del narcotráfico, ironizó, sería "hacerle como le hacen los americanos, que no hacen nada".
El segundo hombre más rico de México, con una fortuna superior a los 17.600 millones de dólares, según la revista Forbes, la legalización de la droga no es la solución a ese flagelo que afecta a varios países productores y consumidores. Esa legalización, indicó a Dinero, sería iniciar una guerra comercial "en un mercado de 60,000 millones de dólares", según dijo, y que haría olvidar el drama de salud pública detrás del consumo. Ese flujo de dinero ilegal, concluyó, es el que termina alimentando la violencia en México, Honduras y otros países. ¿Y ustedes amables lectores, que opinan?
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