Reconoció que más de 10 mil familias dependen directamente de la actividad de captura del mero, especie la cual entrará en veda a partir del próximo viernes 15, para confluir el 15 de marzo.
Destacó el logro de establecer un período de veda, pero propuso también reducir el volumen de captura, la creación de Áreas Marinas Protegidas (AMP) y el tener un mejor esquema de manejo pesquero.
Aunque el volumen se conserva, el nivel de captura por embarcación es cada vez menos, lo que representa que "la actividad pesquera se encuentra en un estado crítico en la captura del mero, dada la sobreexplotación registrada en los últimos años".
En 2004, se realizó un estudio del mero, con Francisco Javier Soto González, director del Centro Regional de Investigaciones Pesqueras de Yucalpetén (Cripy), en el cual se confirmó "el temor prevaleciente" de años atrás y la advertencia hecha sobre el decremento de ésta especie en las aguas nacionales de Campeche, Quintana Roo y Yucatán.
Entre las principales quejas era la continuidad de la pesca de embarcaciones cubanas en esta región, sin embargo se demostró que años atrás dejaron de existir los arrastreros, y que cada vez es mejor su participación, y captura, dada las condiciones prevalecientes en la Isla, como es la falta de combustibles para las naves.
Thierry Brulé Demarest, investigador del Departamento de Recursos del Mar de la Unidad Mérida del Cinvestav, reconoció que la captura del producto mero, principalmente, el rojo (Epinephelus morio), se practica todo el año, además que no se respeta del todo las medidas adecuadas de captura, lo que ocasionas serios problemas a esta especie.
Propuso seguir el ejemplo y experiencia de Florida, que pasó por el mismo problema, donde se establecieron diversos planes, entre ellos, la veda temporal, y de acuerdo con lo planeado en el estudio, se espera reestablecerá esta especie, en sus costas, en diez años.
Resaltó la opción de aprovechar los demás tipos de mero rojo, como lo es el denominado "negrillo" y el "abadejo", que incluso, su aprovechamiento tiene el orden de ascendente-descendente.
El mero "rojo" puede tener una longitud de 90 centímetros, mientras que el "negrillo", hasta 140 cms, y el "abadejo", 130.
Del total de captura de la flota industrial, el 60 por ciento es el mero rojo, y en el caso de la artesanal, el 38 por ciento.
Pese que la pesquería multiespecífica, pues se capturan para consumo humano, más de quince especies.